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Discurso corto para una ocasión
Un discurso corto bien dicho vale más que uno largo bien escrito. Esta plantilla dura unos cincuenta segundos y sirve para un brindis, un aniversario, una despedida o unas palabras de agradecimiento.
El guion (92 palabras)
Buenas tardes a todos. Gracias por estar acá. Voy a ser breve, porque lo que hay que decir hoy no necesita muchas palabras. Cuando esto empezó, éramos pocos y no teníamos ninguna garantía de que iba a resultar. Lo único que había era gente dispuesta a aparecer, incluso los días en que no daban ganas. Eso es lo que estamos celebrando hoy. No el resultado. La constancia que lo hizo posible. Así que gracias. A los que estuvieron desde el principio y a los que llegaron después. Esto es de todos. Salud.
Se abre en el apuntador con la velocidad en 35, que es el ritmo de alguien hablando de pie ante un grupo.
La regla del discurso corto: una sola idea
Este guion celebra una cosa —la constancia— y no dos. Es la diferencia entre un discurso que se recuerda y una lista de agradecimientos que se olvida antes del postre. Si tienes tres ideas, elige la que solo tú puedes decir y suelta las otras dos.
La otra regla es no leerlo como si fuera un texto. Un discurso corto se dice de pie, con pausas más largas de lo que parece necesario. Por eso la velocidad sugerida es 35 y no 50: el apuntador tiene que ir más lento que tu instinto, porque el instinto en público es acelerar.
Qué personalizar
- El tercer párrafo es el guion completo. «Cuando esto empezó, éramos pocos» tiene que reemplazarse por un hecho concreto de esa historia: una fecha, un lugar, un número. Lo demás puede quedar casi igual.
- Nombra a dos personas, no a quince. Una lista larga de nombres hace sentir excluido a quien no aparece, y agota a todos los demás. Dos nombres bien elegidos representan a todos.
- El cierre es una acción, no una frase. «Salud» funciona porque le da algo que hacer a la gente. Si no es un brindis, cierra con un aplauso pedido o con una invitación concreta.
Variantes
Brindis
Acórtalo a la mitad y agrega una broma breve en la segunda frase. Un brindis largo es el error más común de todos: si pasas del minuto, la copa pesa.
Despedida de un compañero
Cambia el eje del «nosotros» al «él» o «ella»: cuenta una escena específica y corta. Las despedidas se arruinan cuando se vuelven un currículum leído en voz alta.
Palabras de agradecimiento
Invierte el orden: parte por el agradecimiento concreto y deja el contexto para el final. Quien recibe el agradecimiento necesita escucharlo temprano, no esperarlo.
Si lo vas a leer en público
El teléfono en la mano a la altura del pecho funciona bien si el texto es grande y la ventana de lectura está arriba. Lo que no funciona es el papel doblado: el papel obliga a bajar la cabeza y ahí se pierde el contacto con la gente. Con el apuntador el movimiento del ojo es mínimo.
Y ensaya una vez en voz alta, cronometrando. Es la única forma de saber si tu discurso «corto» dura de verdad cincuenta segundos o tres minutos.
Ver también
Calculadora de duración para cronometrarlo antes, cómo leer sin que se note, y las plantillas de cumpleaños y video institucional. Índice: plantillas de guion. Apuntador: portada.